INSTITUCIÓN EDUCATIVA PARTICULAR "FEDERICO FROEBEL"
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RESEÑA HISTÓRICA

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reseña histórica
Federico Froebel
Demostrando que el juego es la actividad a través de la cual los niños aprenden, los jardines de infancia tuvieron una fuerte influencia sobre la filosofía y la práctica de la educación en muchos países de todo el mundo.
Friedrich Fröbel fue un influyente educador del siglo XIX, debido a la forma en que introdujo los principios de la psicología y la filosofía en las ciencias de la educación. Fue alumno de Pestalozzi entre 1801 y 1810. De su contacto con el gran pedagogo extrajo muchas enseñanzas, a las que agregó su particular visión religiosa y cuatro conceptos fundamentales: la libre expresión del alumno, el estímulo de su creatividad, de su participación social y de su motricidad. Sobre estas bases comenzó a trabajar, enfocado principalmente en la etapa pre-escolar, y consecuente con su formación en Ciencias Naturales concibió este espacio como un "jardín" donde el niño debía ser "cultivado" en condiciones seguras y controladas.
Para Fröbel el Jardín de infancia es la forma de educación preescolar en la que los niños aprenden a través de juegos creativos, interacciones sociales y expresión natural. El jardín de infancia estaba basado en la idea de la importancia del juego en la formación de los niños. En un ambiente en el que Fröbel intentaba educar a los niños tan libremente como las flores en un jardín (de ahí el nombre Kindergarten, que significa en alemán "el jardín de los niños"), utilizaba juegos, canciones, materiales especialmente elegidos para trabajar, e historias dirigidas a las necesidades de los pequeños (de 3 a 7 años de edad). El jardín de infancia sirve como una etapa de introducción a la escolarización formal subsiguiente.
Friedrich Fröbel influyó, posteriormente, sobre Maria Montessori, en lo que respecta a considerar el juego como una manera de enseñar a los niños pequeños una mayor gama de habilidades. Desde entonces, los educadores han dedicado especial atención al juego y a los juguetes. Muchos psicólogos consideran que los juguetes y el juego son elementos esenciales en la adaptación y el desarrollo social de los niños.Así fue que Fröbel se convirtió en el Padre del Kindergarten cuando en 1837 fundó su primera casa de estudios en Blakenburg, Alemania. Para sostener la educación en un ambiente lúdico, Fröbel puso especial cuidado en la capacitación de maestros de buen carácter, amistosos y accesibles para los niños, enfatizando su capacidad para transmitir el simbolismo profundo de la educación en cada una de sus acciones.
El gobierno prusiano, como era previsible, vio con desagrado esta iniciativa cargada de "liviandad", y prohibió los Kindergarten en 1848. Cuatro años después moría Fröbel, pero su idea fue llevada a los Estados Unidos por emigrantes alemanes. Pronto, Margarethe Schurz abrió una réplica del original en Watertown, Wisconsin, dedicada a enseñar a niños alemanes inmigrantes. En 1873, William T. Harris, superintendente de escuelas en San Louis, incorporó el sistema a la educación pública de su jurisdicción. El concepto de jardín de infancia se extendió a casi todos los países. Demostrando que el juego es la actividad a través de la cual los niños aprenden, los jardines de infancia tuvieron una fuerte influencia sobre la filosofía y la práctica de la educación elemental en muchos países de todo el mundo.
El CEGNE Federico Froebel tiene como lema el pensamiento froebelino : "Aprender una cosa viviendola y haciéndola es algo mucho más formador, cultivador y vigorizador, que aprenderla por simple comunicación verbal de las ideas", ya que consideramos que el ser humano tiene una misión trascendente que a partir de asumir su identidad cultural y adscribirse a un destino histórico común con el objetivo social, se compromete al servicio de ella y de sus semejantes, haciendo honor a su compromiso de ser humano y honrando a su colegio, su familia y a su patria con todos los actos de su vida.
Este compromiso de vida que forja el colegio en colaboración con las familias que nos confían a sus hijos, se resume en el postulado que "Nada llega sin un conflicto. La lucha no crea nada por sí misma, sólo limpia el aire. Deben plantarse nuevas semilas para que germinen y crezcan, si es que queremos que florezca el árbol de la humanidad. No podemos arrancar el presente del pasado o del futuro. Pasado, presente y futuro son la Trinidad del tiempo. ¡En los niños están las semillas del futuro!".